martes, 1 de noviembre de 2011

Sahara Occidental: Actores y Soluciones del art. 33

También con origen en un trabajo de la facultad, este artículo pasa muy por arriba el conflicto actual en Sahara Occidental y que involucra a Argelia, Marruecos y también a España.


Sahara Occidental es un territorio africano que se encuentra hacia el oeste del Desierto del Sahara, a orillas del océano Atlántico. Antigua colonia española, fue declarada territorio no autónomo por la Asamblea General de Naciones Unidas, como parte de su proceso de descolonización. El mismo fue interrumpido en 1976 al abandonar España el territorio en manos de Marruecos y Mauritania (acción considerada ilegítima por el derecho internacional y Naciones Unidas).

Tras este hecho el Frente Polisario (movimiento independentista y guerrillero nacido bajo la dominación española) declaró la creación de la República Árabe Saharaui De

mocrática y eligió a un gobierno en el exilio. Con el apoyo de Argelia, quien ha alojado a las fuerzas del nuevo gobierno en sus campos de refugiados, inició acciones para lograr la retirada de los países usurpadores y obtener el control efectivo del territorio. Hay quienes alegan que Argelia solo apoya estas pretensiones como parte de su estrategia para conseguir una salida al mar.

Bajo presión del Frente, Mauritania se retiró del escaso territorio que tenía bajo su poder en 1979 cediéndolo al gobierno Polisario. El mismo año Marruecos bombardeó y ocupó el territorio vacante. Sin embargo Naciones Unidas reconoció por resolución al Frente Polisario como legítimo representante del pueblo Saharaui y declaró a Marruecos como potencia ocupante.


A pesar de esto Marruecos ejerce la administración efectiva del territorio, siendo fuente de empleo para su población e inversión en infraestructura. La explotación de los recursos naturales de la región es, por supuesto, uno de los temas más conflictivos a tratar entre ambos gobiernos. Por el momento Marruecos se arroga la potestad de hacerlo, y la ejerce, por ejemplo, concediendo licencias de pesca en aguas territoriales de Sahara Occidental a terceros países.

Las hostilidades entre las partes cesaron en 1991 debido a un alto al fuego ordenado por Naciones Unidas, pero la disputa por el territorio continúa. La organización también decretó la realización de un referéndum para que la población decida su destino. El mismo debía celebrarse en 1992, pero se ha aplazado por años (hay quienes dicen que ambas partes intentan aumentar la población adepta para ganarlo).

Se han realizado algunas conversaciones entre los gobiernos, en busca de una solución. Marruecos ha propuesto la autonomía del territorio, que permitiría la administración local bajo soberanía marroquí. El Frente Polisario solo parece dispuesto a aceptar la independencia.

Hasta ahora ningún país ha reconocido la soberanía de Marruecos sobre el territorio. Algunos países reconocieron a la República Árabe Saharaui Democrática (en su mayoría africanos y latinoamericanos) y la misma es miembro fundador de la Unión Africana. Muchos de los que no la reconocen como estado independiente, sí aceptan al Frente Polisario como representante del pueblo allí residente.

Motivo del conflicto

Ambas partes quieren ejercer el legítimo control y gobierno sobre el territorio del Sahara Occidental, sus recursos naturales y su población. Una de ellas basada en el derecho de “libre determinación de los pueblos” que reconoce la prerrogativa de los habitantes de determinado lugar de darse un gobierno propio y del tipo que mejor les parezca. La otra parte basa sus reclamos en la cercanía geográfica y el control efectivo que ya ejerce sobre el territorio.

Nivel de Beligerancia

Desde que la ONU ordenara un alto al fuego en 1991, el nivel de beligerancia ha bajado considerablemente en comparación con épocas anteriores. Sin embargo aún se conservan algunos indicios de las pasadas hostilidades que ponen en peligro a la población, como ser los 8 muros de arena minados que Marruecos construyó para evitar el avance de la guerrilla, y que dividen al territorio en dos.


Roles Involucrados

Como se ha visto, muchas han sido las partes involucradas. Marruecos es una de las más resonantes en el conflicto dado su grado de beligerancia y su papel agresor.

La contracara de esta parte es el Frente Polisario. Con forma de guerrilla y con acceso a instrumentos de violencia y presión, aplica poder en vez de ceder. Expone un rol conflictivo, poco dispuesto al diálogo o consecución de acuerdos. Prefiere actuar según le parezca, sin cambiar de posición por más que esto afecte a los habitantes del territorio o no sea lo que éstos pretendan conseguir.

Mauritania es el integrante del conflicto más dependiente y débil, pues ha cedido su territorio en vez de alcanzar algún tipo de acuerdo o negociación previa. Se perfila como dependiente, pues necesita del dominante para tener algún tipo de relevancia en el conflicto, y actúa según solicitud de éste.

Argelia no se presenta como papel dominante, como sí es el caso del Frente Polisario, pero es partidaria del lado de la parte con poder lo que lo posiciona en un rol ciertamente relevante y más “poderoso” que el débil o dependiente, pues cuenta con más herramientas que estos últimos pero no con todas las que poseen los dominantes.

España ya no tiene mucha participación en este conflicto pero ha sido parte importante de él por ser el que estuvo en el comienzo del conflicto. Podría decirse que es quien ha dado el puntapié inicial en el surgimiento del conflicto.

Y por último, pero no por eso menos importante, encontramos a la Organización de las Naciones Unidas, que actúa como moderador del conflicto. Esta es la parte más racional.

Naciones Unidas actúa distante. Es la parte reflexiva, preparada, informada; la que tiene una visión objetiva de la realidad, sin tomar partido por ninguna declaración. Interviene responsablemente, tomando decisiones que afectan a ambas partes sin condicionamientos o presiones de ningún tipo.


Partes con poder

Las partes con poder son Naciones Unidas, Marruecos y el Frente Polisario. Éstas presentan diferentes estilos en su accionar.

El poder implica competencia, legitimidad, identificación, persuasión y persistencia entre otras cosas. Cada parte emplea estos atributos de diferentes maneras, lo que le imprime una percepción distinta de cada uno frente a los otros

El Frente Polisario tiene cierto poder en su ámbito de acción. Posee poder en cuanto dispone de algunos medios de violencia y cuenta con cierta legitimidad ya que es un gobierno autóctono.

Marruecos posee la administración efectiva del territorio. Emplea poder por influencia y ejercicio de la administración efectiva del territorio y el otorgamiento de licencias a terceros países. A pesar de poseer recursos de control no le reconocen su soberanía sobre el territorio, por ende su poder no es tan coactivo frente a las partes en conflicto.

Argelia es débil, pues se perfila como dependiente (no posee poder por sí mismo sino por lo estratégico de su posición, al brindar ayuda al gobierno en el exilio)

Marruecos y el Frente Polisario actúan por sus intereses y no están dispuestos a ceder en nada, ni a llegar a ningún acuerdo con la otra parte. Aplican presión para conseguir sus objetivos, y también sobre los más débiles (como en el caso de Mauritania). Imponen su poder y no están dispuestos a cambiar de posición. Son partes dominantes del conflicto, que no escuchan ni se preocupan por los deseos o necesidades del otro, y sólo buscan satisfacer las propias.

Naciones Unidas, en cambio no se perfila como un poder dominante. Es un poder de autoridad, conciliador, que establece disposiciones que las partes deben cumplir. Es un poder referente, de autoridad al cual se le debe cumplimiento.

Solución de controversias y aplicabilidad al caso de Sahara Occidental

El caso de Sahara Occidental o del Frente Polisario, dependiendo el punto de vista es un buen ejemplo para explicar los procedimientos de solución de disputas por medios pacíficos. Primero analizaremos cuales son los métodos permitidos legalmente y luego aplicaremos brevemente lo expuesto al caso en estudio.

Antes de proseguir aclaramos que nos mantendremos siempre dentro de lo que es el Derecho Internacional Público.

EL DIP moderno busca que los conflictos entre los Estados, tanto reconocidos como partes beligerantes u otras entidades reconocidas legalmente, se resuelvan pacíficamente, con exclusión de métodos violentos: el uso de la fuerza está expresamente prohibido por el DIP.

La controversia o disputa entre partes a nivel interestatal se entiende puede ser definida como un desacuerdo sobre un punto de derecho o de hecho, una oposición de tesis jurídicas o de intereses entre dos o más partes.

Los métodos de solución de controversias contemplados en la Carta de la ONU, dentro del artículo 33 son:

  • · La negociación,
  • · Los buenos oficios,
  • · La mediación,
  • · La conciliación,
  • · El arbitraje y
  • · El arreglo judicial.

Estos métodos suelen dividirse en dos subgrupos, los procedimientos no jurisdiccionales, léase políticos o diplomáticos (negociación, buenos oficios, mediación y conciliación) por una parte y por otra los procedimientos judiciales (arbitraje y arreglo judicial). A continuación procederemos a explicar brevemente en qué consiste cada uno de estos métodos.


Conclusión

Como ya vimos, el territorio en cuestión se encuentra en gran parte administrado por el Reino de Marruecos luego del Acuerdo Tripartito de Madrid en 1975. Parte del territorio, denominado, Zona Libre, es gobernado por el frente Polisario bajo la denominación de República Árabe Sahauri Democrática.

Pero este Acuerdo a la vez es polémico ya que según un informe solicitado por el CS de la ONU, los Acuerdos de Madrid no hicieron a Marruecos ni a Mauritania (otro Estado receptor de parte del territorio) potencias administradoras del territorio, por lo que este sigue siendo, a efectos jurídicos, un territorio no autónomo (Por territorio no autónomo entendemos al territorio dependiente que, por mandato de la ONU, debe ser objeto de un proceso de descolonización).

En el año 1991 se inicio un cese de las hostilidades administrado por la misma ONU. Con el fin de llegar a una solución, la ONU intento celebrar un referéndum a través de su misión para la zona, la MUNURSO, y mantiene paralelamente conversaciones directas entre el Reino de Marruecos y el Frente Polisario. El referéndum sin embargo se viene aplazando, principalmente por presiones marroquíes, continuamente desde el año 1992.

El eje de la disputa corre a través de que Marruecos acepta permitir el referéndum, pero solo si este no implica la posibilidad de la autonomía, fin último que busca justamente el frente Polisario y la mayoría de la población que habita en la región afectada y ante la no posibilidad de esto, no acepta.

En su momento, el ex Secretario General de la ONU, Kofi Annan, afirmó que el conflicto del Sahara tenía una muy difícil solución. Los estados miembros de la ONU no han sido capaces hasta el momento de hacer cumplir las resoluciones de la ONU.

En lo que refiere a la elección de uno de los métodos mencionados en el artículo 33 de la carta de la ONU para posibilitar una solución pacifica, esta es difícil.

Por una parte quedan descartados todos los métodos jurisdiccionales ya que el Frente Polisario no ostenta el reconocimiento internacional suficiente (apenas unos 81, incluyendo a la Unión Africana pero con la ausencia de la Liga Árabe y la mismísima ONU –que como vimos la califican como territorio no autónomo-) y no figura como sujeto del derecho internacional.

Por otra parte, sería más viable encontrar una solución por medio de los procedimientos políticos. Difícilmente unos buenos oficios o una conciliación tengan efecto en un conflicto donde las partes han derramado mucha sangre y los desplazamientos de civiles ha generado fuertes emociones negativas. Esta última razón descarta toda acción y contacto directo entre las partes.

La opción más viable a nuestro parecer vendría a ser una mediación. Es decir, una negociación asistida. En esta, ambas partes se reunirán en un lugar neutral y con un mediador seleccionado y aprobado por ambas partes. Este deberá buscar puntos en común entre el Reino de Marruecos y el Frente Polisario, puntos a partir de los cuales se puede llegar a la realización del referéndum como mínimo, con ambas partes en concordancia y en última instancia a la resolución del conflicto.

viernes, 28 de octubre de 2011

La política exterior de los diferentes gobiernos de Chávez

Este texto es un extracto de un trabajo que tuve que realizar para la facultad. El mismo trata sobre la actualidad venezolana, aquí dejo la parte de política exterior. Esta basado en un interesante articulo que encontré en la web de un profesor venezolano, Edmundo González Urrutia.[1]

Por razones de espacio nos centraremos en lo que fue y es la política exterior venezolana durante los periodos de gobierno de Hugo Chávez.

Pero antes de eso cabe aclarar que durante gran parte de la historia venezolana, la política exterior y la ideología reinante estuvo muy cerca de los intereses y las posiciones de los EE.UU, en parte por la fuerte influencia que el país del norte ejercía en la zona del Caribe.

Volviendo a los gobiernos chavistas, podemos dividir la política exterior en dos etapas marcadamente diferentes entre 1998 y la actualidad.

La primera etapa inicia con la llegada al poder y culmina a fines del año 2004.

Esta es considerada una etapa de consolidación y observación de la escena internacional del PSUV. Durante estos años, la posición exterior de Venezuela no discrepo demasiado con lo que venía siendo en los años anteriores.


La posición venezolana quedo definida en el lo que fue el “Plan de Desarrollo Económico y Social 2001-2007”, específicamente en el capitulo denominado “Equilibrio Internacional” , allí se afirmaba que la política exterior estaría orientada a “fortalecer la soberanía nacional y promover el mundo multipolar”. En el mismo documento se planteaba que las directrices de Venezuela serían las de impulsar la democratización de la sociedad internacional, promover la integración latinoamericana, reforzar la posición de Venezuela en la economía internacional, consolidar y ahondar la interacción entre los distintos procesos de integración, cimentar y diversificar las relaciones internacionales, y promover un nuevo régimen de seguridad integral hemisférica y una

Activa cooperación e integración militar en el ámbito regional.

Otros documentos oficiales definían la política exterior de Venezuela como: “orientada a la búsqueda de nuevos espacios en función de renovados valores políticos, sociales y éticos y a los esfuerzos desplegados para consolidar la integración latinoamericana y avanzar hacia la consecución de una sociedad internacional más democrática, justa y equitativa”.

La idea de justicia social y una visión humanística de las relaciones internacionales impregnaban la política exterior del país caribeño.

En términos de organismos internacionales, tanto regionales como internacionales las porturas fueron diversas.

Por un lado, Chávez debutó como presidente en las cumbres de los No-Alineados en Jamaica y en la de la OPEP en 1999 y en el año 2000 respectivamente. Esto sería una muestra de lo que sería la política exterior en su etapa más radical.


En relación a la OPEP, cabe destacar que la política energética siempre fue un factor de peso al momento de forjar las estrategias internacionales debido a la clásica industria petrolera de Venezuela.


A nivel regional nos encontramos con un discurso ambivalente respecto a la Comunidad Andina. Ya se dejaba traslucir las intenciones del presidente

venezolano de alejarse del organismo andino y acercarse al bloque más austral, el Mercosur. Varios técnicos estaban en contra de esta medida que tomaría forma en los años venideros.

La relación con los EE.UU merece una mención aparte. Tradicional socio comercial, se ve cada vez mas involucrado en la dialéctica del socialismo del siglo XXI, como la paría mundial, el causante de los males es el imperio yankee. La relación política se radicalizaría en la 2da etapa, cuando se comienzan a cancelar tratados bilaterales de índole militar y de asistencia económica. Los tratados comerciales seguirían en pie.

En resumen de cuentas, la posición y el discurso político de la Cancillería de Venezuela durante el fin de la primera etapa (2003/2004) todavía se movía en el marco de una diplomacia preparada a propiciar

el diálogo y realizar llamados a la búsqueda de soluciones sin confrontaciones ni antagonismos alterados, mientras que, dentro del oficialismo, los sectores más radicales emitían señales de querer lo contrario.

La segunda etapa de la política exterior chavista se dio por iniciada luego de un taller de alto llevado a cabo en noviembre del 2004, que fue dirigido por el mismo Hugo Chávez.

Las inestabilidades políticas que sufrió el régimen en los últimos dos años fue el disparador de este cambio de proyección política. Específicamente la salida que le encontró Chávez. Se había llamado a un referéndum revocatorio respecto al gobierno de Chávez, este logro dilatar la ejecución mientras lograba mediante planes sociales ganar la mayoría de los votos. Durante gran parte de la disputa, el margen fue estrecho.

Cambios en el escenario mundial incentivaron esta reorientación. El cambio de gobierno en España, donde la salida de un aliado de George W. Bush permitió la llegada al poder de un socialista y el fortalecimiento de la Unión Europea y el Euro comenzaron a generar un deterioro en la posición estadounidense. A la vez, los cambios de gobierno en América del sur colaboraron, al inclinarse varios hacía la izquierda. En reiteradas oportunidades Chávez se refirió al “eje” Caracas- Brasilia-Buenos Aires por un lado, y por el otro al “dominado por el pentágono”: Bogotá-Lima-Quito-Santiago. La política exterior venezolana buscaba quebrar este último.

Un paso importante en el cambio de la política exterior de Venezuela fueron los vínculos con países con los cuales anteriormente no se tenía una relación cercana: China, Rusia e Irán entre otros. Esto sumo a la ya polémica posición internacional venezolana.

También se ahondaron lazos con varias naciones africanas y asiáticas como Libia y Vietnam.

La posición sobre EE.UU se radicalizaba cada vez mas. Se estimó que continuará con su política «intervencionista y agresora», pero se aseguraba que: «No se doblegarían y utilizarían todas las estrategias».

En esta segunda etapa, las políticas internas revolucionarias comienzan a dominar la política exterior. Se habla de que la revolución bolivariana que ya desborda las fronteras y se convierte en un proceso mundial, es capaz de reforzar este nuevo sistema multipolar de naciones.

“Para alcanzar este objetivo, Chávez planteó la necesidad de articular redes de apoyo a la Revolución Bolivariana e impulsar la organización de grupos y actores sociales que compartan sus ideales y que estén dispuestos a llevar adelante el nuevo modelo político.”

En esta segunda etapa, la relación con los organismos regionales nuevamente se modifica. Se impulsa y apoya la creación de nuevos organismos regionales de índole latinoamericana y se le intenta dar improntas de izquierda. Ejemplo de esto es la Unión de Naciones Sudamericanas y el ALBA.

Este ultimo surgió como contrapropuesta al ALCA (Área de Libre comercio de las Américas) de EE.UU. Actualmente son miembros Bolivia, Nicaragua, Cuba entre algunos otros.

Respecto a la CAN, se formaliza la salida de Venezuela. La razones que esboza el politólogo venezolano Nicmar Evans son que "la salida de Venezuela de la CAN era necesaria, por el giro que que dieron los países miembros Colombia y Perú (...) a partir de ahora Venezuela está obligada a generar una integración integral y no parcializada con los países de la región en igualdad de condiciones”.

Paralelamente se inician las gestiones para ingresar al Mercosur. Como miembros plenos Brasil, Uruguay y Argentina ya aprobaron el ingreso del país caribeño al organismo, mientras que aún resta la aprobación del congreso paraguayo para que se complete el proceso de aceptación.

La confrontación con líderes políticos de otros países ha sido una constante (Vicente Fox, George Bush y Álvaro Uribe).

Sobre todo con su par colombiano se mantenía, hasta su salida en el 2010, un enfrentamiento directo que trajo fuertes cruces entre ambos países. Más que nada lo relacionado al hipotético vínculo con las FARC amenazo con quebrar la paz regional y genero varias retiradas de embajadores.

En el ámbito de la seguridad internacional, los vínculos anteriormente mencionados con China, Rusia e Irán trajeron con si una serie de contratos y acuerdos militares. Venezuela comenzó un proceso de renovación y ampliación de sus Fuerzas Armadas, lo que muchas acusaron como el inicio de una posible carrera armamentista en el continente.

Como punto final de este apartado hay que aclarar que el gran margen de maniobrabilidad y recursos con los que cuenta el gobierno actual de Venezuela se debe a las políticas energéticas, sobre todo lo que tiene que ver con la exportación de petróleo a su principal socio comercial y objetivo de la críticas políticas: Estados Unidos de América.


[1] GONZALEZ URRUTIA, Edmundo. “Las dos etapas de la política exterior de Chávez” Íconos, revista de ciencias sociales.


lunes, 24 de octubre de 2011

Historia Argentina: La Década Infame

Primera parte de una serie de cortos articulos sobre diferentes pasajes de la historia argentina reciente. Comenzamos con el periodo 1930-1943, tambíen conocido como la década infame.

El 6 de septiembre de 1930 se da por primera vez en la historia un golpe de estado en la República Argentina, dando por finalizado así uno de los periodos más largos de gobiernos “democráticos” sucesivos en la historia del país. El hasta entonces presidente y líder de la Union Civica Radical Hipolito Yrigoyen fue depuesto y luego encarcelado por el autor material del golpe, José Feliz Uriburu.

Las razones que llevaron al militar a realizar el golpe fueron varias. Entre las principales se puede mencionar la inestabilidad económica y social que había generado la crisis del ’29, las reformar sociales llevadas adelante por el gobierno de Yrigoyen y sobre todo las políticas paternalistas del líder radical.

Uriburu en el otro extremo era partidario retornar al régimen de gobierno conservador, previo a la sanción de la Ley Sáenz Peña. Logró disolver el Congreso, para luego declarar el estado de sitio, e intervenir todas las provincias y, anhelando siempre la imitación de modelos de gobierno fascistas.

El inicio del fin de su efímero tiempo en el poder fue el asunto de las elecciones bonaerenses en 1931. Seguro de una victoria en las urnas, sin amenaza alguna de la UCR, Uriburu permitió las elecciones. Peor contra todo pronóstico oficial, la Unión Cívica radical es impuso. El gobierno de facto no podía permitir que la ahora oposición llegue al poder en la provincia de Buenos Aires, por lo que anula los resultados.

Esto dejo en claro la necesidad de crear una fuerza “legitima” para ostentar el poder, es decir, llegar al sillón de Rivadavia por vía de las urnas. Pero claro, dejando de lado algunos temas sobre trasparencia.

A mediados de 1931 se conformo la denominada Concordancia, una alianza política destinada a ocupar los principales puestos gubernamentales. Esta estaba integrada por una serie de partidos de la época, incluyendo al Partido Demócrata Nacional, a la Unión Cívica radical Antipersonalista (Contraria al ala Yrigoyenista) y el Partido Socialista Independiente.

Su estandarte político era el liberalismo conservador. Y sus candidatos para las elecciones de noviembre 1931, Agustín P. Justo y Julio Roca (h).

Esta alianza política se oponía frontalmente a la Ley Sáenz Peña de 1912 y si bien no la anulo, la desestimo completamente. Se dio inicio al denominado “fraude patriótico”.

Mediante estas medidas ilícitas, Justo y Roca llegaron al poder en 1932 y obtuvieron otras victorias electorales fraudulentas en los años venideros.

El cambio en las políticas del gobierno fue drástico. En lo económico la intervención gubernamental se hizo más marcada, creándose la Junta Nacional de Granos y la de Carnes junto a otras medidas. Se buscaba mantener el nivel de exportaciones de materia prima (modelo agroexportador) pese a la crisis económica mundial que había generado la caída generalizada de los precios. Esto dio como consecuencia el símbolo del despilfarro y la corrupción de la década: el Pacto Roca-Runciman. Un tratado bilateral entre la Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña.

Por el mismo “se permitía” a nuestro país enviar al mercado inglés una cantidad de su mejor producción de carne enfriada, libre de impuestos, y a cambio la Argentina aseguraba, en condiciones de claro privilegio, la importación de carbón de origen británico para abastecer a las locomotoras a vapor, también de ese origen, y de una serie de productos manufacturados también en el Reino Unido. Se eliminaron medidas proteccionistas contra las importaciones inglesas. Paralelamente, el gobierno argentino se comprometía a alentar la inserción de las empresas del Reino Unido en el terreno de las obras públicas.

La figura de Justo dominaría la escena política en forma automática durante estos años.

En el ámbito político se retrocedió en el tiempo. La persecución contra opositores políticos fue marcada y el principal sector, la UCR, volvió a las políticas abstencionistas (el ala yrigoyenista). En 1933 muere Hipólito Yrigoyen. Marcelo T. Alvear toma la posta y la tarea de reunificar más adelante el partido.

Alvear representaría en los años venideros el principal obstáculo a la continuación de la Concordancia en el poder. Con su vuelta del exilio en 1935 y su levantamiento de la política de abstención del radicalismo obligó al régimen gobernante a volver a recurrir al fraude electoral. La Concordancia le opuso en las elecciones de 1938 la candidatura del radical antipersonalista Roberto M. Ortiz y el conservado Ramón Castillo. Gracias a estos instrumentos ilegítimos, el sector oficialista se vuelve a imponer.

Al breve tiempo fallece Ortiz y en 1940 el vicepresidente Castillo toma el cargo oficialmente. Sus principales acciones se basan en la declaración de la neutralidad argentina frente al conflicto bélico global. Impulsa la marina mercante nacional, que en su estatus de neutral podía navegar relativamente libre por los mares a diferencia de otras banderas. A grandes rasgos siguió las directrices generales de la Concordancia, agregándole tintes nacionalistas.

En vistas de las elecciones próximas, en 1943, Ramón Castillo había iniciado un nuevo proceso de fraude para mantener a la Concordancia en el poder. Los candidatos eran Patrón Costas como presidente e Iriondo como vice.

Los grandes atentados a la constitución y el fraude sistemático habían generado duras críticas dentro de varios sectores, incluyendo el castrense. Es de allí que surge el GOU (Grupo de Oficiales Unidos) y con el general Rawson al mando, en 1943 se depone a Castillo del poder y se da por finalizada la década infame.